Editorial

El dolor y la desesperación por los incendios 

Dolor, desesperación, frustración, inmensa tristeza, y una gran cantidad de sensaciones recorren nuestra región, recorren las almas de la gente de California.

¡Cada año esto se pone peor! El cambio climático ha impactado en la región de la peor forma. Cada año los incendios comienzan más temprano y son más devastadores.

La temporada de incendios en 2017 fue una de las más devastadoras para California, con 46 muertos y cerca de 559.000 hectáreas consumidas a causa de cerca de 9.000 fuegos forestales que destruyeron 10.800 estructuras.

Tras esa terrorífica temporada, todavía hay gente intentando levantar sus casas, en los vecindarios de Santa Rosa, Napa, y en otras partes de los condados de Napa y Sonoma.

A finales de julio otra vez el infierno se desató en los condados de Shasta, Mendocino, Lake y Napa. Los incendios en esos lugares han arrasado vecindarios como en la ciudad de Redding (Shasta), y también cerca de Lake Berreyesa, en el condado de Napa, y amenaza ciudades como Lakeport y Kelseyville. Varias personas muertas, entre ellos, niños, mujeres, bomberos y operarios de maquinarias. El dolor se ha esparcido en la región en estos años.

Es duro ver como el estado Dorado tiene cada vez más incendios y que duran más tiempo. Finalizando julio y comenzando agosto, cuando falta como tres meses para que comiencen las lluvias, este hermoso estado es golpeado por 18 incendios. Solo los incendios del norte de California han devastado más de 200 mil acres, algo así como 100 mil hectáreas. A eso hay que agregar, los incendios en el resto del estado, incluido uno grande en el bello Parque de Yosemite. ¡Es una locura!

Estos poderosos y devastadores incendios no solo arrasan regiones enteras, provocando la muerte de millones de árboles y otra parte de la preciosa naturaleza, dejan daños multimillonarios para las empresas aseguradoras, los negocios, y para el propio estado que debe gastar millones de dólares en la lucha contra los incendios. Por supuesto, lo más importante, la pérdida de vida de personas que se despiden de este mundo porque el viento y la propagación del fuego no les da tiempo para escapar.

Mientras éstas tragedias suceden, el gobierno de Trump niega el cambio climático y, apuesta por seguir dando permisos para perforación y búsqueda de más energías fósiles que ocasionan la elevación de la temperatura y el cambio climático. Pero aún va más allá todavía, pretende perforar en zonas de Alaska y otras partes del país que constituyen prácticamente monumentos naturales.

California debe seguir luchando contra este gobierno federal con todas sus fuerzas y su poder, mientras que también debe seguir luchando contra el dolor, la devastación que derivan de estos enormes incendios.

La gente de California es fuerte, seguirá peleando con todas sus fuerzas. Así que como el año pasado nos levantamos de los incendios en Sonoma y Napa, ahora se hará lo mismo. Y se seguirá adelante buscando un mejor y más justo mañana para nuestros hijos.

 

 

 

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