Editorial

Otra terrible masacre. ¿Hasta cuándo?

No hay palabras que puedan expresar lo que sienten los padres, las madres, abuelos, las familias en Estados Unidos, después de ver como otra nueva masacre se da en un centro educativo del país.
Es escalofriante pensar que cualquier padre que envía a sus hijos a la escuela podría no verlos vivos al siguiente día. Como padre no puedo ni pensar en esa situación sin que se me estruja el corazón.
Ver a tantos familiares llorando por sus muchachos nos golpea con todo y en lo más profundo. Lloramos tanto el día de la masacre de los pequeños angelitos en la escuela Sandy Hook, en Newtown, en el estado de Connecticut, donde murieron veinte niños y seis adultos en diciembre de 2012. Hasta el presidente Obama no pudo evitar las lágrimas en público. Después de algo así, dijimos: bueno, algo más terrible no puede pasar y los congresistas solucionarán el tema o al menos lo intentarán; pero no fue así. Al contrario, en los últimos años son más frecuentes éstas masacres, matanzas, y se están convirtiendo en una regularidad en el país.
¿A dónde hemos llegado? ¿En qué se está convirtiendo ésta nación? Locos disparando armas a los niños, a los muchachos indefensos, congresistas comprados por la Asociación Nacional del Rifle que no son capaces de pasar alguna mínima legislación para el control de rifles automáticos y semiautomáticos. Ahora lo normal es la mentira, la hipocresía. Qué triste ver como este país va barranca abajo. ¿Qué país quedará para nuestros hijos? ¡Nos aterra la respuesta!
Lo sentimos mucho, pero no necesitamos decir más en éste doloroso momento porque los tristes y terribles hechos de nuestro país son elocuentes. ¡Estamos de luto, necesitamos recuperarnos!

¡NUESTRAS PROFUNDAS CONDOLENCIAS A LAS FAMILIAS DE LOS FALLECIDOS!
¡ESTAMOS CON USTEDES!

 

 

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